jueves, 25 de octubre de 2012


¿Ciencia ficción? El Poder persigue y asesina a quienes se le oponen
                Pareciera ciencia ficción o exagerada imaginación paranoica, pero ¿lo es?
                Una de las eventualidades que se presentan cuando uno comienza a leer tanto y sin parar es que, sin posibilidad de reclamo, te entra la paranoia. Revistas, libros, periódicos, internet y hasta panfletos anónimos alarmistas terminan socavando la poca sensación de paz restante en nosotros. Y a los lectores afanados no nos preocupa tanto la inseguridad común causada por los malandros, ladrones, asesinos y secuestradores que rondan el país haciendo de las suyas (cosa preocupante obviamente), sino que nos asusta, nos aterroriza, el Poder. Ese Poder mundial que controla todo y que es capaz de generar cualquier estado de caos con tal de satisfacer sus caprichos y necesidades.
                ¿A qué viene todo esto? ¿Nos afecta realmente? Pues hay tres ejemplos de personajes importantes para la revolución venezolana que, sabiéndolo o sin saberlo, fueron y son víctimas u objetivos del Poder. Les hablo de José Gregorio Vielma Mora, Juan Carlos Loyo y Eduardo Samán.
Comencemos por Vielma Mora. El tachirense formó parte de la intentona golpista del 4 de Febrero y es aliado importante del presidente Chávez desde entonces. En el año 2003 fue nombrado superintendente del SENIAT y su desempeño es reconocido como el mejor hasta la fecha, siendo implacable contra la evasión fiscal y el contrabando. Cuando sale en el 2008 todos esperábamos que fuese el candidato de la revolución para la gobernación del estado Táchira, pero eso no ocurrió. Nombraron a Leonardo Salcedo quien perdió frente a Pérez Vivas y Vielma Mora desapareció del mundo político.
Juan Carlos Loyo, carabobeño de nacimiento y economista de profesión, fue nombrado ministro de Agricultura y Tierras en el 2011, después de una labor encomiable en el INTI. Durante su gestión se realizó la mayor recuperación de tierras previamente ociosas y se les entregaron a los campesinos. Los beneficios obtenidos por esta política fueron dudosos y en enero del 2011, aduciendo problemas de salud, Loyo es apartado de su cargo y es echado al olvido.
Eduardo Samán, nacido en Caracas y egresado como farmacéutico en la UCV, estuvo a cargo del Servicio Autónomo de Propiedad Intelectual (SAPI),  Servicio Autónomo Nacional de Normalización, Calidad, Metrología y Reglamentos Técnicos (SENCAMER) y posteriormente dirigió el INDEPABIS (antiguo INDECU) y el Ministerio de Comercio. Dudo enormemente que una persona que haya pasado por tantos cargos de importancia para el estado, siempre de forma ascendente, no cuente con la entera confianza del presidente, considerando además que su labor en todos estos puestos fue extraordinaria. Por eso llamó grandemente la atención cuando a principios del 2010 fue cesanteado y apartado del proceso.
La causa de estas remociones y “desapariciones forzosas” nunca fueron aclaradas. La prensa poco veraz y amarillista del país lo atribuyó a problemas políticos, de corrupción, de salud, estrategias, desconfianzas, inefectividad y pare usted de contar. Los rumores callejeros hablaban incluso de peleas con el mismísimo presidente Chávez y hasta algún comentario de posible traición se coló entre los chismes. Pero los paranoicos como yo, con la mente cargada de miedos y temores, sospechamos rayando en la convicción, que el Poder tuvo mucho que ver con esas destituciones. No sólo porque estos personajes tocaron muchos intereses de los poderosos a nivel nacional y mundial, sino simplemente porque pueden hacerlo. Muchos estamos convencidos que el presidente Chávez ordenó la salida de los anteriormente nombrados para salvar sus vidas. Vielma Mora fue desterrado al Táchira con una doble intención: preparar el terreno para reconquistar esa gobernación y protegerlo de un atentado cantado. A Loyo le inventaron un problema de salud para así poder encerrarlo y evitar que lo mataran. El más radical de todos, Eduardo Samán, fue quizás el más arriesgado en sus acciones, y entendiendo que su vida corría grave peligro, Chávez lo despidió y aparentemente lo abandonó. Tamaña equivocación. Samán, inconsciente de ello al parecer, se salvó por poco. Pero su hermano no, siendo vilmente asesinado por unos supuestos antisociales que le dispararon por resistirse a un robo. Cabe destacar que Rajid Samán era un colaborador asiduo del proceso revolucionario, tenía un programa de radio en YVKE Mundial y era “hermano de su hermano”. Por cierto, nada le fue robado en el hecho.
Por ende el regreso de Loyo a la cartera de Agricultura y Tierra y la tan esperada designación de Vielma Mora como candidato a la gobernación de Táchira, nos preocupa un poco, no por algo político, ya que conocemos sus capacidades, se trata de su bienestar e integridad física. La de ellos y la de sus familias.
Entonces podrán catalogarme de loco, paranoico, alienado, enfermo mental y otros improperios, pero para aquellos que sabemos cómo se mueve el Poder en el mundo, cómo actúa y de lo qué es capaz de hacer, y aquellos que aún recordamos a Danilo Anderson, no nos resultará para nada extraño lo que acá escribo y mucho menos será etiquetado como Ciencia Ficción.
Pedro E. Salinas S.
@pess82

miércoles, 26 de septiembre de 2012


POR QUÉ VOY A VOTAR POR HUGO CHÁVEZ

            El día de hoy cuento con 30 años de edad. Quepo en la categoría que ahora denominan “Adulto Joven”. Entrar en ese grupo etario me permite haber vivido, o sufrido, un par de gobiernos de la IV República (segundo gobierno de CAP y segundo gobierno de Caldera) ya con un adecuado nivel de conciencia, incluso política, que me permitía en ese entonces entender parcialmente lo que ocurría. En esa época recuerdo haber visto llorar a mi madre una noche mientras mi padre abrazándola la consolaba y le decía “ahí vemos como hacemos”. Lo sucedido fue que se le perdió el cheque de pago de su quincena, antes no le depositaban a los docentes, y le preocupaba enormemente como íbamos a comer esas dos semanas. Así era la realidad de Venezuela. La incapacidad brutal para ahorrar era inversamente proporcional a la posibilidad de endeudarse. Ver a mi madre llorando así me hizo entender que las cosas no estaban bien en mi casa y mucho menos en el país, de hecho, en mi familia éramos relativamente afortunados. Al menos teníamos tres platos de comida al día.
            Durante esos años me calé de principio a fin aquella famosa telenovela “Por estas Calles” en las que se denunciaban tantas atrocidades que soportaban la mayoría de los venezolanos y que no tenían respuesta algún por parte del gobierno de turno. Ahora nos quieren hacer creer que esa fábula aplica a la actualidad, con canción y todo. Y tal. La violencia desatada y apoyada por los entes policiales, no es nada nuevo. Las calles llenas de huecos, recidivante. Problemas eléctricos, a montones, de hecho, los días de conversación familiar eran todos los domingos en la mañana, porque en la urbanización nunca había luz esos días a esas horas. Pero no sólo era eso, que lamentablemente en gran medida aún se mantienen, sino también pobreza extrema, deserción escolar, analfabetismo, población anárquica de áreas urbanas, hiperinflación, privatización de sectores claves para el país, disminución del estado, reducción de gasto social, acaparamiento, caos en el sector salud, y pare usted de contar. Todo esto un montón de medidas que, simple y llanamente, iban en contra del pueblo. Por supuesto, como al poder no le interesaba que eso se supiera, no salía en los medios, y cuando se atrevían a informarlo, lo cerraban.
            Con la llegada del presidente Chávez al gobierno, la gran mayoría de estos problemas se vieron reducidos a su mínima expresión o hasta desaparecieron, e incluso se tomaron medidas para proveer a la sociedad de la mayor cantidad de felicidad posible. Sin embrago no se puede tapar el sol con un dedo. Algunos de estos asuntos siguen siendo tarea pendiente para el estado y se puede pensar que no se han resuelto por falta de voluntad o iniciativa. Sin contar, evidentemente, con el sabotaje que siempre está presente, sobre todo en tiempos electorales.
Ahora bien, con la llegada del presidente Chávez, mi mamá no volvió a llorar porque se le haya perdido un cheque. Su capacidad de ahorra mejoró enormemente, ha podido vernos crecer a mis hermanos y a mí, graduarnos y sentirse orgullosa. El gobierno revolucionario transformó los créditos de FUNDAYACUCHO en becas y así no debíamos preocuparnos por pagarlo en el futuro. Mis viejos hasta han podido viajar y conocer parajes que quizás años atrás ni soñaban con pisar en la vida. Mi hermana trabaja en PDVSA y se mata todos los días por defender la industria petrolera nacional y mi hermano menor trabaja en una CANTV recuperada que ha perfeccionado su labor y ofrece soluciones comunicacionales a todos los ciudadanos. Ya a mi padre le pagaron su jubilación y gracias a las gestiones del presidente y su gabinete mi madre está esperando su pago a través de los bonos PETRORINOCO. Y así, sucesivamente, los beneficios aportados por esta revolución han repercutido de forma favorable en mi familia.
Entonces a mí, que sufrí a la IV y he vivido en la V, me quieren vender a un candidato rico de cuna, representante humano de la ultraderecha más rancia y recalcitrante a nivel mundial, explotador de trabajadores, consentido de la burguesía, mentiroso, cobarde, irresponsable e ignorante, ofrecedor de un plan de supuesto interés social que esconde en sus entrañas un grupo de medidas neoliberales refritas, que quiere ser presidente. ¿De verdad nos creen tan estúpidos? A otro perro con ese hueso.
Por eso, y por muchas cosas más, mi voto es para el Presidente Chávez. Sabiendo que todavía hay numerosos problemas por corregir, y con ánimos de ayudar a hacerlo, mi voto nunca irá para alguien que lo único que quiere es reinstalar en nuestra patria un gobierno neoliberal de derecha que nos hunda en un pantano de crisis y pobreza como actualmente ocurre en Europa. Zape gato. NO VOLVERÁN!

Pedro E. Salinas S.

martes, 12 de junio de 2012

MI NUEVO LIFESTYLE!

Los nuevos criterios de vida según mis amigos opositores para mi persona, por jactarme de ser socialista, chavista, izquierdista o cualquier otra ideología "...ista" que se les ocurra:
1. De ahora en adelante iré por la vida descalzo y desnudo, ya que los zapatos y ropa son hechos en o por el imperio.
2. De ahora en adelante me trasladaré únicamente a pie o sobre algún animal amaestrado, ya que los vehículos destinados al transporte son fabricados en o por el imperio.
3. De ahora en adelante sólo administraré remedios caseros o de preparación artesanal a mis pacientes para curarlos o tratarlos, porque los medicamentos y drogas son producidos en o por el imperio.
4. De ahora en adelante me comunicaré por la palabra, señales de humo, silbidos, muecas o cualquier alternativa parecida, debido a que los teléfonos son hechos en o por el imperio.
5. De ahora en adelante todo lo transcribiré a mano, ya que las computadoras y maquinas de escribir son ensambladas en o por el imperio (cabe destacar que utilizaré sólo plumas de aves y tinturas hechas con métodos tradicionales para dicha tarea).
6. De ahora en adelante sólo consumiré alimentos conseguidos por mi propia cuenta y preparados a la leña o algo así de inmediato, porque las neveras, frigoríficos y cocinas son fabricados en o por el imperio.
7. De ahora en adelante sólo leeré manuscritos clásicos a la luz de las velas, porque los libros son impresos en o por el imperio. Además todo otro tipo de entretenimiento distinto a los textos hechos a mano provienen del imperio.
8. Por último, de ahora en adelante no podrán saber de mi a través de facebook, twitter o cualquier otro de estos menesteres, ya que las redes sociales y todos los medios electrónicos para poder navegar por ellas son un invento del imperio.
Cualquier sugerencia, favor hacérmela llegar por cartas, telegramas, palomas mensajeras, en vivo y directo o cualquier vía distinta a las arriba mencionadas.
Gracias y hasta pronto.