A MADURO HAY QUE CUIDARLO
Muchos ya me
han tildado de paranoico, ignorante, inventador o incluso de haber perdido
tantos años en la escuela de medicina y en los estudios de posgrado por haber
afirmado que al Comandante Chávez lo habían asesinado. Cuando dije que existía la
posibilidad de que el cáncer padecido por el presidente hubiese sido inducido
intencionalmente, los mensajes degradantes hacia mi persona no tardaron en
llegar. Pero honestamente no me interesan, los que sabemos cómo se mueve el
poder en el mundo y de lo que es capaz de hacer, entendemos que mis comentarios
no son descabellados, de hecho parecen sensatos y acertados.
Años de
asesinatos ocultos, envenenamientos, supuestos suicidios, desapariciones y pare
usted de contar, nos hacen sospechar de esta extraña enfermedad. Todo esto sin
contar los homicidios descarados a punta de pistola o cuchillo y aquellos como
consecuencia de torturas.
Claro, cuando
pones a un oncólogo tarifado que trabaja para ti a decir que el cáncer “ni se
contagia ni se inocula”, lo que antes he dicho queda en ridículo, o esa es su
intención. Pero este médico miente y lo sabe. Un simple ejemplo lo deja en
evidencia: cuando se realizan investigaciones sobre el tratamiento de
enfermedades oncológicas con distintos fármacos, las mismas se llevan a cabo
inicialmente en animales de experimentación. Ahora bien, dichos animales no se
enferman de cáncer espontáneamente, no, CELULAS CANCERIGENAS LES SON INOCULADAS
para que las mismas se alojen en distintos órganos o tejidos y ocasionen la
enfermedad. Es decir, el cáncer SÍ se inocula. No digo que esto fue lo ocurrido
con el presidente, pero sirve para desmentir a los embusteros. Es más,
numerosos estudios se han publicado que describen la inducción de enfermedades
hemato-oncológicas a través de inoculación de células enfermas, radiación,
virus y muchas otras formas.
Por ende, la
posibilidad de que a Chávez lo enfermaran queda latente. Habrá entonces que
investigar. Pero la idea original de este escrito no era esa; el propósito es
declarar que si a nuestro líder nos lo mataron fue porque nos descuidamos, la
protección no fue suficiente. Y cuando la derecha más recalcitrante de este
país y el poder mundial se den cuenta que Maduro es incluso más radical que
Chávez, cuando estudien sus orígenes en la Liga Socialista y en el MVR, cuando
evidencien la profundización y radicalización del socialismo durante su mandato
y cuando vean que quienes lo rodean son como él o más extremistas, pues entonces
querrán acabarlo.
Y de allí el
título de este artículo, a Maduro hay que cuidarlo. Debemos protegerlo de
cualquier ataque que busque socavar su salud y eliminarlo prematuramente, como
ocurrió con nuestro eterno Comandante. Nicolás, como ya hizo Correa, debe
proclamar que su salud está en muy buenas condiciones y chequearse con
frecuencia. También debe ser muy cuidadoso con todo lo que come o bebe y
rodearse de personas de su entera confianza.
Ojalá no nos
maten a éste también.
CHÁVEZ
VIVE, LA LUCHA SIGUE!
Pedro E. Salinas S.
@pess82
http://pess82.blogspot.com/